Bagdad. Más de 10 millones de personas participaron el miércoles en el cortejo fúnebre del fallecido líder supremo de Irán, Alí Jameneí, celebrado en las provincias iraquíes de Nayaf y Karbala, antes de que sus restos fueran trasladados de regreso a territorio iraní.

De acuerdo con un comunicado de la oficina del primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, la cifra corresponde a estadísticas preliminares y refleja la masiva asistencia de fieles y simpatizantes a las ceremonias de despedida.

Las autoridades iraquíes informaron que el Comité Supremo de Organización puso en marcha un amplio dispositivo de seguridad coordinado con las autoridades de Teherán, lo que permitió gestionar la multitud sin que se registraran incidentes de consideración.

El cuerpo de Jameneí, junto con los restos de otros cuatro miembros de su familia, salió desde el Aeropuerto Internacional de Nayaf con destino a la ciudad iraní de Mashhad, donde recibirá sepultura.

Las autoridades destacaron que el operativo se desarrolló con normalidad y bajo estrictas medidas de seguridad debido a la gran cantidad de asistentes.