Cuba enfrentará este sábado una de sus jornadas más críticas en materia energética, con apagones que podrían afectar simultáneamente hasta el 43 % del país, según previsiones oficiales de la Unión Eléctrica. La situación responde a un fuerte desbalance entre la generación y la demanda eléctrica, ya que en el horario de mayor consumo se estima una capacidad de apenas 1,810 megavatios frente a una demanda que alcanzará los 3,100, lo que obligará a desconectar amplias zonas para evitar fallos mayores en el sistema. En el último año y medio, la isla ha sufrido al menos siete apagones nacionales, incluidos dos eventos ocurridos en una misma semana durante marzo, reflejando el deterioro progresivo del sistema eléctrico. Las causas de esta crisis combinan problemas estructurales y factores externos. Por un lado, gran parte de la infraestructura energética se encuentra obsoleta, con la mitad de las unidades termoeléctricas fuera de servicio por averías o mantenimiento. Por otro, la situación se ha agravado desde enero por restricciones en el suministro de combustible, lo que ha paralizado buena parte de la generación basada en diésel y fueloil, fundamentales para el sistema eléctrico del país. Actualmente, solo una fracción de la energía proviene de gas y fuentes renovables, principalmente solar, en medio de esfuerzos recientes por diversificar la matriz energética. El impacto ha sido significativo en la economía y la vida cotidiana, con una contracción acumulada del 15 % en los últimos cinco años y un aumento del malestar social, evidenciado en protestas recientes ante la prolongada falta de electricidad. Navegación de entradas Petróleo de Texas se desploma tras anuncio de Irán sobre el estrecho de Ormuz Irán vuelve a cerrar el estrecho de Ormuz y dispara la tensión global