El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán no puede presionar ni “chantajear” a su país mediante amenazas relacionadas con el estrecho de Ormuz, luego de que Teherán anunciara nuevamente el cierre de este importante paso marítimo.

Durante una actividad en la Casa Blanca, Trump indicó que su gobierno mantiene conversaciones con las autoridades iraníes, pero dejó claro que no aceptarán este tipo de acciones. “Estamos hablando con ellos. Querían cerrar el estrecho otra vez, como han hecho durante años, y no pueden chantajearnos”, expresó.

La tensión volvió a escalar después de que Irán decidiera cerrar nuevamente el estrecho, apenas horas después de haber permitido una reapertura parcial. Esta decisión reaviva la incertidumbre en los mercados internacionales, especialmente en el sector petrolero, y debilita cualquier intento de tregua en la región.

Las autoridades iraníes justificaron la medida alegando que Estados Unidos continuó bloqueando sus puertos, a pesar de la flexibilización anunciada previamente. Según denunciaron, la respuesta estadounidense incluyó acciones que calificaron como “piratería encubierta”.

Desde el ámbito militar iraní, se explicó que la reapertura limitada del viernes se realizó como un gesto de buena fe en el marco de negociaciones previas. Sin embargo, indicaron que el incumplimiento de acuerdos por parte de Washington llevó a retomar el control estricto del tránsito marítimo en la zona.

El estrecho de Ormuz es considerado una vía clave para el comercio mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción en su funcionamiento genera preocupación global y presiona los precios del crudo.