Los partidos de oposición expresaron su desacuerdo con la propuesta de reducir los fondos públicos que reciben a través de la Junta Central Electoral, en el marco de las medidas de austeridad impulsadas por el Gobierno. Representantes de estas organizaciones acudieron a la sede del organismo electoral para formalizar su rechazo.

Dirigentes políticos señalaron que la disminución de los recursos afectaría principalmente a los partidos opositores, argumentando que no cuentan con las mismas fuentes de financiamiento que la organización oficialista. En ese sentido, cuestionaron que la medida no impactaría de igual forma a todos los actores del sistema político.

También criticaron que no se haya presentado un plan integral de austeridad que contemple soluciones más amplias frente a la situación económica internacional. Consideran que la reducción del financiamiento político podría generar desequilibrios en el escenario democrático.

Otros líderes advirtieron que esta decisión limitaría la capacidad operativa de los partidos y debilitaría la competencia electoral, afectando el funcionamiento del sistema democrático.

Como alternativa, propusieron revisar y reducir otros gastos del Estado, como la inversión en publicidad gubernamental, en lugar de recortar los fondos destinados a las organizaciones políticas.