Las autoridades francesas reforzaron el dispositivo de seguridad ante la visita del papa León XIV, que se desarrollará desde este viernes hasta el próximo lunes, aunque el ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que no existe una amenaza concreta contra el pontífice. El operativo contempla controles antiterroristas, miles de agentes, perímetros de protección y sistemas especializados para detectar y neutralizar drones en París, Lourdes y Metz, ciudades incluidas en la agenda del papa. París concentrará la mayor movilización, debido a que las autoridades esperan alrededor de 600,000 personas el sábado para la misa programada en la zona de la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos. Los asistentes deberán pasar por registros y controles de seguridad. Uno de los principales focos de atención será el uso de drones. Nuñez explicó que estos dispositivos pueden ser utilizados con fines peligrosos, por lo que se instalarán sistemas antidrones para detectar posibles amenazas y actuar rápidamente. El papa contará además con una zona de seguridad durante sus desplazamientos en el papamóvil, mientras agentes especializados permanecerán encargados de su protección. El operativo se produce en un contexto de preocupación por ataques contra lugares de culto en Francia. Según datos citados por el ministro, durante el primer semestre del año se registraron más de 450 actos contra cristianos, un aumento del 6 % respecto al período anterior, la mayoría contra bienes como iglesias. Pese al amplio despliegue, las autoridades francesas insistieron en que no existe una amenaza específica contra el pontífice y que las medidas responden principalmente a la necesidad de garantizar la seguridad ante la gran concentración de personas y el riesgo terrorista general. Navegación de entradas Casi 700 bomberos combaten voraz incendio forestal en Portugal