Cerca de 700 bomberos, apoyados por 12 medios aéreos y más de 230 vehículos terrestres, trabajan este martes para controlar un incendio forestal registrado en el municipio de Proença-a-Nova, en el centro de Portugal. El fuego comenzó la tarde del lunes en la zona de Sobreira Formosa y Alvito da Beira. Las autoridades esperan lograr estabilizar las llamas durante las próximas horas, aunque advierten que todavía queda mucho trabajo por realizar. Portugal mantiene además otros dos incendios activos, uno en Mirandela, al norte del país, y otro en Portel, en la región del Alentejo. Decenas de distritos, principalmente en el noreste y próximos a la frontera con España, permanecen bajo riesgo máximo de incendios forestales. Las altas temperaturas complican las labores de extinción, con registros que alcanzaron los 37 grados este martes. Navegación de entradas León XIV restablece los salarios de cardenales y altos cargos del Vaticano