Redacción Internacional.– El portavoz del Ejército de Irán, Mohammad Akraminia, afirmó este domingo que el país actualizó su lista de objetivos militares y aseguró que las fuerzas iraníes están preparadas para responder a cualquier escenario, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que lanzaría 1,000 misiles contra Irán si se produjera un intento de asesinato en su contra.

En declaraciones a la televisión estatal iraní, recogidas por la agencia Mehr, Akraminia sostuvo que Estados Unidos debería poner fin a sus intervenciones en la región y afirmó que las Fuerzas Armadas iraníes reforzaron su capacidad de combate durante el alto el fuego, al considerar que Washington mantiene un historial de incumplimiento de acuerdos.

El portavoz también acusó a Estados Unidos de intentar imponer una ruta marítima no autorizada a través del estrecho de Ormuz, lo que, según dijo, viola un memorándum de entendimiento firmado en junio en Islamabad. En ese sentido, aseguró que Irán tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad del tránsito por esa vía estratégica conforme a los términos del acuerdo.

Akraminia advirtió que cada acción emprendida por Estados Unidos contra Irán ha recibido una respuesta de Teherán y señaló que esa situación volvió a repetirse durante la más reciente escalada militar.

La tensión aumentó después de que Irán anunciara el cierre del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso. Posteriormente, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) informó que lanzó una nueva ofensiva contra alrededor de 140 objetivos militares iraníes, en respuesta al presunto ataque de Irán contra un buque con bandera de Chipre que transitaba por esa zona.

Medios iraníes reportaron explosiones en la provincia de Bushehr, donde se encuentra una planta nuclear, así como en otras localidades cercanas al estrecho de Ormuz, una ruta por la que, antes del inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán el pasado 28 de febrero, transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.

Como respuesta, Teherán lanzó misiles y drones contra varios países de Oriente Medio que albergan bases militares estadounidenses, entre ellos Jordania, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Baréin.

En Catar, país que ha actuado como mediador entre Washington y Teherán, al menos tres personas, incluido un menor de edad, resultaron heridas por la caída de metralla tras la interceptación de proyectiles lanzados desde territorio iraní.