La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, recibió una llamada telefónica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el operativo en Jalisco en el que fue abatido Nemesio Oseguera, conocido como “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el pasado 22 de febrero. Sheinbaum reveló que sostuvo la conversación con el mandatario estadounidense luego del operativo que provocó una ola de violencia en varias zonas del país. “Fue una llamada de ocho minutos para preguntarme qué pasa en México, cómo están las cosas (…)”, afirmó durante su conferencia de prensa matutina, en la que explicó que la conversación tuvo lugar el lunes, apenas unas horas después de la operación contra el narcotraficante. La mandataria explicó que durante la llamada ofreció detalles sobre las acciones realizadas para capturar al capo y destacó la cooperación entre ambos países. “Le platiqué cómo había sido el operativo, que habíamos tenido ayuda en inteligencia por parte del gobierno de los Estados Unidos, que iba muy bien la coordinación”, manifestó. Las declaraciones se producen horas después de que Trump destacara, durante su discurso sobre el estado de la Unión, que los servicios de inteligencia estadounidenses habían desempeñado un papel decisivo para que las fuerzas mexicanas localizaran a El Mencho en un complejo de cabañas en el pequeño pueblo de Tapalpa, en el sur de Jalisco. Sin embargo, la presidenta mexicana descartó por el momento una reunión con el presidente estadounidense y reiteró que la participación de ese país se limitó al intercambio de información. “Ya hemos explicado cuál fue la colaboración, que fue esencialmente en inteligencia, información y toda la operación la desarrolló la Secretaría de la Defensa Nacional, como informamos adecuadamente aquí”, indicó. Por otra parte, explicó que el martes el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, se reunió con el Gabinete de Seguridad en Palacio Nacional en un encuentro de carácter protocolario tras el operativo contra El Mencho. El Mencho, de 59 años, era uno de los criminales más buscados por autoridades mexicanas y estadounidenses, con una recompensa millonaria por información que condujera a su captura. Washington lo acusaba de encabezar un “reinado de terror” en México y de destruir innumerables vidas con el tráfico de fentanilo, ofreciendo hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena. Bajo su mando, el CJNG expandió su presencia en México y fortaleció rutas de tráfico de droga, incluido el fentanilo hacia Estados Unidos, lo que lo colocó entre los narcotraficantes más buscados por ambos países. Navegación de entradas El comercio exterior de EE.UU. creció en 2025 a un ritmo similar al del conjunto del G20