El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, reafirmó este lunes que los venezolanos están “decididos a ser libres” y que el destino del país no depende de las decisiones de Washington, en referencia al despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe desde hace más de dos meses, bajo el argumento de combatir el narcotráfico.

“¿Qué nos importa lo que diga el imperio norteamericano, su presidente o su Congreso? En Venezuela y en América del Sur estamos decididos a ser libres. Nadie nos quitará la paz ni la independencia del país”, expresó el mandatario durante un acto con la dirigencia del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Maduro recordó un fragmento de un discurso del Libertador Simón Bolívar, pronunciado en 1811, para resaltar que la independencia fue conquistada “a sangre y fuego” y que representa un símbolo esencial de la identidad venezolana frente a lo que calificó como “agresiones extranjeras”.

El jefe de Estado también destacó el papel del PSUV en la organización del pueblo venezolano, especialmente ante posibles escenarios de conflicto. Explicó que los nuevos comités bolivarianos de base integral trabajarán en las comunidades con el fin de fortalecer la participación popular y prepararse frente a cualquier amenaza externa.

Maduro señaló que, en una etapa posterior, estos comités se integrarán en comandos comunitarios, que conformarán una red orientada a tareas de organización y defensa territorial, siguiendo la doctrina de la “guerra de todo el pueblo”, inspirada en las ideas del líder vietnamita Ho Chi Minh sobre la resistencia popular prolongada.

“Esta es una fuerza increíble e invencible en cualquier terreno donde nos toque luchar. Si es con votos, será la más poderosa; y si tocara otro camino, demostraríamos la fuerza del pueblo”, afirmó.

El presidente subrayó que, pese a las tensiones, el objetivo central del gobierno sigue siendo la paz. “Todo lo hacemos por la paz: para tenerla, preservarla y ganarla”, sostuvo.

Desde agosto, Estados Unidos mantiene buques de guerra, un submarino, aviones de combate y tropas frente a las costas venezolanas, alegando operaciones contra el narcotráfico. No obstante, Caracas considera estas maniobras una agresión armada con fines políticos y denuncia que el verdadero propósito sería apoderarse de los recursos naturales del país, como el petróleo, el gas y el oro.