La economía mundial enfrenta un escenario de mayor incertidumbre debido a tensiones geopolíticas en Medio Oriente, conflictos legales en torno a la política comercial de Estados Unidos y dudas sobre el rumbo de su política monetaria. Este contexto internacional plantea nuevos desafíos para la República Dominicana, por lo que el Banco Central analiza los riesgos que podrían afectar el crecimiento y la estabilidad macroeconómica del país. Entre los factores que incrementan la incertidumbre global se destacan los conflictos geopolíticos, especialmente la escalada de tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha impactado los mercados energéticos y elevado el precio del petróleo. Para República Dominicana, altamente dependiente de las importaciones de combustibles, un aumento en el precio del crudo podría elevar la factura petrolera y ampliar el déficit de cuenta corriente. El Banco Central proyecta para 2026 un déficit de cuenta corriente equivalente al 1.1 % del PIB, financiado principalmente por inversión extranjera directa estimada en unos 5,150 millones de dólares. Sin embargo, advierte que cada dólar adicional en el precio del petróleo incrementaría significativamente el gasto del país en importaciones de combustible, aunque el alza del precio del oro podría compensar parcialmente ese impacto. Otro elemento de incertidumbre proviene de la política comercial estadounidense, luego de que la Suprema Corte declarara inconstitucionales ciertos aranceles impuestos por órdenes ejecutivas. Aunque se anunció un arancel global temporal, el impacto sobre República Dominicana aún es incierto, aunque algunos sectores como los textiles de zonas francas quedarían exentos, lo que reduciría posibles efectos negativos. A pesar del complejo entorno internacional, el Banco Central considera que las perspectivas económicas del país siguen siendo favorables. Se proyecta un crecimiento cercano al 4 % en 2026, superior al promedio regional, con inflación dentro del rango meta y estabilidad cambiaria, apoyadas por el turismo, las remesas, las zonas francas y la inversión extranjera. No obstante, las autoridades monetarias aseguran que continuarán vigilando los riesgos externos para preservar la estabilidad económica. Navegación de entradas Economistas evalúan impacto de la guerra en Medio Oriente en el país