Un jurado de Los Ángeles declaró culpables a Meta y YouTube por perjudicar la salud mental de una menor que, según la demanda, desarrolló adicción a plataformas como Instagram y YouTube durante su infancia. Como resultado, ambas compañías deberán pagar una indemnización de 3 millones de dólares por daños morales y perjuicios económicos.

La decisión establece que Meta asumirá el 70 % del monto, mientras que YouTube cubrirá el 30 % restante. Sin embargo, el caso aún no concluye por completo, ya que el jurado continuará deliberando para determinar si las empresas también deberán pagar daños punitivos adicionales por dolor o fraude.

El juicio inició a finales de enero en el Tribunal Superior de Los Ángeles, impulsado por una joven de 20 años identificada como K.G.M., quien aseguró que su exposición temprana a estas plataformas afectó seriamente su salud mental. El veredicto es considerado histórico por tratarse de uno de los primeros fallos de este tipo contra gigantes tecnológicos.

La resolución también podría influir en cerca de 1,500 demandas similares en Estados Unidos, donde cada vez crece más la presión legal contra las redes sociales por su impacto en menores de edad. El caso se convierte así en un precedente importante sobre la responsabilidad de estas empresas frente a sus usuarios más vulnerables.

Además, la demanda original incluía a TikTok y Snapchat, pero ambas compañías llegaron a acuerdos confidenciales antes de que el juicio avanzara. Esto les permitió evitar formar parte del primer gran proceso judicial de esta ola de litigios contra plataformas digitales.

Este fallo se suma a otra reciente decisión judicial en Nuevo México, donde Meta también fue condenada a pagar 375 millones de dólares por ocultar información relacionada con fallas en sus plataformas que habrían facilitado la explotación sexual infantil. Ambos casos refuerzan el creciente escrutinio legal sobre las prácticas de la industria tecnológica en Estados Unidos.