Cada 15 de abril, la MLB conmemora a Jackie Robinson, el primer afroamericano en jugar en las Grandes Ligas modernas, marcando un antes y un después en la historia del deporte y la lucha por la igualdad racial.

Nacido en 1919 en Georgia, Robinson se destacó desde joven como un atleta excepcional en múltiples disciplinas. Tras servir en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial y enfrentar discriminación, continuó su carrera en las Ligas Negras, donde su talento llamó la atención de los Dodgers.

Su debut en 1947 con Brooklyn significó el fin de décadas de exclusión racial en el béisbol. A pesar de insultos y amenazas, Robinson respondió con un rendimiento sobresaliente, ganando el premio al Novato del Año y posteriormente el MVP en 1949.

Durante su carrera logró importantes reconocimientos, como múltiples selecciones al Juego de Estrellas, una Serie Mundial en 1955 y su ingreso al Salón de la Fama en 1962. Su número 42 fue retirado en todas las franquicias de MLB, un honor único en el deporte.

Más allá de sus logros deportivos, Robinson se convirtió en símbolo de cambio social. Su legado impulsó la inclusión en el béisbol y facilitó la llegada de jugadores internacionales, incluyendo dominicanos, contribuyendo a que República Dominicana sea hoy una potencia en este deporte.