El Poder Ejecutivo promulgó la Ley 96-25, que eleva a la destacada educadora santiaguera Ercilia Pepín al rango de Prócer de la Patria y oficializa el 7 de diciembre —día de su nacimiento— como el “Día de Ercilia Pepín”. La normativa reconoce su invaluable aporte al desarrollo educativo del país, así como su firme lucha en favor de los derechos civiles y políticos de la mujer dominicana.

Nacida el 7 de diciembre de 1886 en Santiago de los Caballeros, Pepín inició su labor docente a los 14 años, demostrando desde temprana edad un liderazgo intelectual y social que influiría profundamente en la educación dominicana. Su visión transformadora introdujo prácticas que hoy son pilares del sistema escolar, como el uso del uniforme, la promoción del respeto mutuo entre maestros y estudiantes, y la aplicación de métodos científicos en la enseñanza.

Además de su impacto pedagógico, Ercilia Pepín se convirtió en una voz determinante en la defensa de los derechos de las mujeres. Desde las aulas impulsó conferencias, debates y actividades comunitarias orientadas a fomentar la igualdad en los ámbitos educativo, laboral, social y político, inspirando a generaciones de jóvenes.

Durante la intervención militar estadounidense de 1916, se destacó como una líder firme en favor de la soberanía nacional. A través de charlas y encuentros ciudadanos, promovió la conciencia patriótica, utilizando la educación como herramienta de resistencia cívica. Su activismo la consolidó como una figura esencial del nacionalismo dominicano.

La ley dispone que la Comisión Permanente de Efemérides Patrias organizará cada año las actividades en honor a Pepín, con el propósito de mantener viva su memoria y resaltar su legado en la identidad nacional. La normativa entra en vigencia tras su publicación en la Gaceta Oficial.

Este reconocimiento oficial rinde homenaje a una mujer cuya labor transformó la educación del país y abrió el camino para la participación femenina en la vida pública. Con su declaración como Prócer de la Patria, la nación reafirma la grandeza de su legado y la importancia de su ejemplo en la formación cívica, académica y patriótica de la República Dominicana.