Los Ángeles (EE.UU.).– A partir de febrero, los pasajeros que atraviesen los controles de seguridad en los aeropuertos de Estados Unidos sin una Real ID o sin pasaporte deberán pagar una tarifa de 45 dólares, según anunció este lunes la Administración de Seguridad del Transporte (TSA).

La medida forma parte del esfuerzo del Gobierno estadounidense por asegurar que los viajeros cuenten con documentos de identidad validados a nivel federal. De acuerdo con la TSA, el cobro cubrirá los procesos de verificación y los costos administrativos, garantizando que estas gestiones sean financiadas por los propios pasajeros y no por los contribuyentes. En un inicio, la agencia había planteado un cargo menor, de solo 18 dólares.

La implementación de esta tarifa se relaciona con la entrada en vigor, en mayo pasado, de la Ley Real ID. Esta legislación, aprobada en 2005 tras los ataques del 11 de septiembre, busca reforzar la seguridad en los aeropuertos. Su aplicación, sin embargo, había sido postergada varias veces, lo que permitió que hasta hace poco los estadounidenses viajaran dentro del país con identificaciones estatales como licencias de conducir. Esto generó una fuerte demanda de última hora para obtener el nuevo documento.

La Real ID —reconocible por la estrella en su diseño— requiere que el solicitante acuda a una oficina de vehículos de motor y presente su nombre, fecha de nacimiento, número de Seguro Social, dos pruebas de residencia y evidencia de estatus legal en Estados Unidos, según detalla el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

En cuanto a los inmigrantes indocumentados que opten por abandonar el país siguiendo recomendaciones de autodeportación emitidas durante la Administración Trump, la TSA aclaró que este nuevo requisito no impedirá que puedan abordar vuelos internacionales.