Estados Unidos acusó a China de permitir que su industria química mantenga vínculos con cárteles del narcotráfico, facilitando el suministro de precursores químicos utilizados para fabricar fentanilo, un opioide sintético altamente mortal. 

La denuncia fue presentada en una reunión de la Comisión de Estupefacientes de la ONU celebrada en Viena por Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos. La funcionaria aseguró que los precursores químicos utilizados para producir fentanilo se fabrican “por millones de toneladas en China” y se distribuyen a través de la cadena de suministro global. 

Según Carter, los débiles controles de exportación y la poca aplicación de la ley en el país asiático permiten que empresas de la industria química establezcan relaciones con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico. 

El fentanilo ha provocado una grave crisis sanitaria en Estados Unidos. Solo el año pasado, cerca de 80,000 personas murieron por sobredosis relacionadas con drogas como cocaína y metanfetamina mezcladas con esta sustancia, que es aproximadamente 50 veces más potente que la heroína. 

Ante esta situación, Washington pidió una respuesta internacional más firme contra el tráfico de drogas sintéticas y señaló que varios países del hemisferio occidental están reforzando su cooperación para combatir a los cárteles y sus redes financieras. 

La acusación también incrementa las tensiones entre Estados Unidos y China en medio de debates internacionales sobre el narcotráfico y el control de sustancias químicas utilizadas para producir drogas sintéticas.