Un equipo de investigadores de la Universidad Libre de Bruselas identificó un grupo de células poco comunes en páncreas humanos sanos que presentan características similares a las observadas en tumores pancreáticos agresivos, un hallazgo que podría abrir nuevas posibilidades para la detección temprana y el tratamiento de esta enfermedad.

Los científicos lograron cartografiar un páncreas sano utilizando tecnologías avanzadas y descubrieron que los grandes conductos pancreáticos poseen una estructura en capas, contradiciendo la creencia de que estaban formados por un único tipo de célula.

Dentro de esas capas encontraron células con propiedades que hasta ahora se asociaban únicamente con células cancerosas. Este hallazgo permitirá investigar si dichas células desempeñan algún papel en el origen y desarrollo de los tumores pancreáticos.

Al comparar tejidos sanos con muestras de cáncer, los investigadores detectaron diferencias importantes entre los principales tipos de tumores. En el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), la forma más común de cáncer de páncreas, la estructura celular original parecía desaparecer por completo. Sin embargo, en el carcinoma adenoescamoso pancreático (ASCP), una variante menos frecuente pero más agresiva, la organización celular permanecía prácticamente intacta.

Los autores del estudio consideran que estas diferencias podrían justificar tratamientos específicos para cada tipo de tumor, en lugar de aplicar la misma terapia a todos los pacientes.

La investigadora principal, Ilse Roman, señaló que el descubrimiento permite explorar nuevas oportunidades para la detección precoz de la enfermedad, uno de los principales desafíos en el cáncer de páncreas debido a que suele diagnosticarse en etapas avanzadas.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Gut y representan un avance en la comprensión biológica de uno de los cánceres más agresivos y difíciles de tratar.