David Ortiz fue homenajeado este miércoles con la colocación de su estrella en el Bulevar de las Estrellas, en la avenida Winston Churchill del Distrito Nacional. Con este reconocimiento, el exjugador de Grandes Ligas se convierte en el séptimo pelotero dominicano en recibir esta distinción, sumándose a figuras como Juan Marichal, Pedro Martínez, Felipe Rojas Alou, Sammy Sosa, Albert Pujols y Vladimir Guerrero Jr.

Durante la ceremonia, conducida por la comunicadora Brenda Sánchez, se resaltó la trayectoria de dos décadas de Ortiz en las Grandes Ligas, donde dejó una marca histórica y fue exaltado al Salón de la Fama de Cooperstown en su primer año de elegibilidad, en 2022. El acto contó con la presencia de diversas figuras del deporte, la cultura y el ámbito diplomático, quienes destacaron su impacto dentro y fuera del terreno.

Visiblemente conmovido, Ortiz agradeció a Dios, a la Fundación del Bulevar de las Estrellas y a todos los presentes por el homenaje. Expresó sentirse honrado por la distinción y motivó a los jóvenes beisbolistas a estudiar, prepararse y trabajar con disciplina para alcanzar sus metas, recordando que el éxito requiere compromiso y dedicación.

Entre los asistentes estuvieron representantes del Gobierno, personalidades deportivas y autoridades internacionales, como el ministro de Cultura Roberto Ángel Salcedo, el ministro de Deportes Kelvin Cruz, el cónsul estadounidense William Swaney y figuras del béisbol como Fernando Rodney y Junior Noboa. Todos coincidieron en resaltar la grandeza, humildad y legado del “Big Papi”.

Además de su brillante trayectoria como uno de los mejores bateadores designados de la historia —con 10 Juegos de Estrellas, 7 Bates de Plata, 3 anillos de Serie Mundial y múltiples reconocimientos— Ortiz mantiene una fuerte labor social a través del Fondo para la Niñez David Ortiz, creado en 2005. Esta iniciativa ha financiado tratamientos y cirugías para niños con cardiopatías en la República Dominicana y ha extendido su impacto a Nueva Inglaterra, consolidando su figura como un símbolo de excelencia deportiva y compromiso humano.