El Congreso de Estados Unidos se prepara para votar este martes un proyecto de ley que obligaría a publicar los archivos relacionados con el caso Jeffrey Epstein, en medio de tensiones con el presidente Donald Trump, quien intentó frenar la iniciativa antes de ceder a la presión interna.

Epstein, un influyente financiero y delincuente sexual, murió por suicidio en su celda en agosto de 2019, previo a enfrentar un juicio federal. Su figura dejó tras de sí una estela de escándalos vinculados al abuso de menores del que participaron él y distintos invitados, incluidos personajes de alto perfil mundial.

Durante semanas, Trump se opuso a la divulgación del material, impulsando gestiones internas y un intenso cabildeo. Sin embargo, el domingo dio marcha atrás. “Los republicanos en la Cámara deben votar a favor de publicar los archivos de Epstein porque no tenemos nada que esconder”, afirmó, luego de que alrededor de un centenar de legisladores de su partido mostraran disposición a desafiarlo.

Con este giro, la Cámara de Representantes podría aprobar la denominada Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, que obligaría al Departamento de Justicia a divulgar documentos no clasificados sobre la investigación del caso y sobre la muerte del financiero.

La controversia ha generado divisiones dentro del bloque republicano. Aunque Trump había prometido publicar los archivos durante su campaña, se retractó tras asumir la presidencia en enero. Sus críticos alegan que intentaba impedir la votación para evitar que salieran a la luz elementos que lo comprometieran, acusaciones que él rechaza.

Los demócratas, pese a ser minoría, exigen la publicación íntegra del expediente, especialmente después de que se conocieran correos electrónicos en los que Epstein mencionaba a Trump y sugería que este “sabía sobre las chicas” y pasó horas con una de las víctimas en su residencia. Trump asegura que desconocía completamente esas situaciones y no enfrenta ninguna investigación jurídica al respecto.

El mandatario también respondió pidiendo indagar la relación entre Epstein y figuras demócratas como el expresidente Bill Clinton. A raíz de nuevas revelaciones, Larry Summers, exsecretario del Tesoro y expresidente de Harvard, anunció el lunes su retiro de la vida pública tras conocerse comunicaciones frecuentes con Epstein.

Trump y Epstein mantuvieron una relación cercana en la década de 1980 como empresarios influyentes en Nueva York, pero se distanciaron a inicios de los 2000.

Al momento de su muerte —dictaminada como suicidio— Epstein esperaba un juicio por presunto tráfico sexual de menores y explotación de mujeres jóvenes, tras haber sido condenado en 2008 por solicitar prostitución, incluida una menor. En julio, tanto el FBI como el Departamento de Justicia aseguraron que una revisión exhaustiva del expediente no arrojó motivos para modificar la divulgación de ningún material.

Los legisladores que apoyan la transparencia argumentan que el público merece respuestas en un caso que involucra a más de 1.000 presuntas víctimas. En contraste, grupos pro-Trump sostienen que la apertura de los archivos revelará vínculos comprometedores de demócratas y figuras influyentes.

Si la Cámara aprueba la propuesta, los demócratas planean intensificar la presión para que los republicanos permitan su avance en el Senado. Allí necesitaría 60 votos, lo que implicaría el apoyo de al menos 13 senadores republicanos.

Trump aún podría intentar frenar la divulgación transitando por el Senado o ejerciendo un veto, aunque estas maniobras serían difíciles de justificar con las elecciones de medio término en el horizonte. Consultado el lunes en el Despacho Oval sobre si firmaría la ley en caso de llegar a su escritorio, el presidente respondió: “Estoy completamente de acuerdo”.