La economía dominicana enfrenta un entorno internacional complejo, marcado por incertidumbre, volatilidad financiera y choques externos, lo que ha moderado su ritmo de crecimiento en 2025. Tras expandirse 5.0 % en 2024, el crecimiento acumulado entre enero y octubre de 2025 fue de 2.0 %, afectado por condiciones financieras más restrictivas y fenómenos climáticos. No obstante, el Banco Central destaca la resiliencia de los fundamentos macroeconómicos y prevé una recuperación gradual hacia 2026. Entre los principales motores del crecimiento actual se encuentran los servicios financieros, la agropecuaria, la minería y el turismo. Este último ha mantenido un desempeño sobresaliente, con más de 10 millones de visitantes en los primeros once meses del año. En contraste, el sector construcción ha mostrado una desaceleración, influida por una menor inversión pública inicial y la cautela del sector privado ante la incertidumbre económica. La inflación se ha mantenido dentro del rango meta de 4.0 % ± 1.0 % durante más de dos años, aunque recientemente mostró una leve tendencia al alza por el encarecimiento de algunos alimentos tras eventos climáticos. El Banco Central considera estos factores transitorios y proyecta que tanto la inflación general como la subyacente se mantendrán controladas en el mediano plazo, reafirmando su compromiso con la estabilidad de precios. En cuanto al tipo de cambio, su comportamiento ha sido ordenado pese a la volatilidad global. El Fondo Monetario Internacional reclasificó el régimen cambiario dominicano como de “flotación”, reflejando un mercado más profundo y transparente. La depreciación acumulada en 2025 ha sido moderada, apoyada en una sólida generación de divisas por exportaciones, turismo, remesas e inversión extranjera directa. El Banco Central ha avanzado en la flexibilización de la política monetaria, reduciendo la tasa de referencia a 5.25 % y reforzando la liquidez del sistema financiero. Estas medidas han contribuido a la reducción de las tasas de interés y al dinamismo del crédito. Paralelamente, el sistema financiero muestra altos niveles de solvencia, liquidez y rentabilidad, lo que fortalece la estabilidad económica del país. De cara a 2026, el Banco Central proyecta un crecimiento económico de entre 4.0 % y 4.5 %, impulsado por políticas monetarias y fiscales expansivas, mayor inversión pública y un sector externo dinámico. Se espera que la inflación continúe dentro del rango meta y que la estabilidad macroeconómica, junto a la confianza de los inversionistas, permita a la República Dominicana retomar un mayor ritmo de crecimiento sostenido. Navegación de entradas Exportaciones dominicanas superan los US$13,000 millones y revelan los 10 productos líderes República Dominicana acumula US$851.9 millones en inversión venezolana entre 2010 y 2024