Barrero, Puerto Plata.– El hallazgo de una nueva evidencia próximo a la vivienda donde fue vista por última vez la niña de tres años Brianna Genao Rosario ha generado atención tanto de las autoridades como de los residentes de la comunidad de Barrero, en el municipio de Imbert.

Se trata de una pieza de tela, similar a un manto de color blanco, localizada en una zona que permanece bajo estricta custodia de miembros del Ejército de la República Dominicana, la Policía Nacional y otros organismos de rescate. El área fue acordonada de inmediato para fines de investigación.

De acuerdo con las informaciones disponibles, el lugar donde fue encontrada la tela se ubica a unos 400 metros de la residencia de la menor, lo que ha abierto nuevas líneas de indagación dentro del proceso de búsqueda.

Residentes del sector manifestaron su sorpresa ante el hallazgo, asegurando que anteriormente habían recorrido toda el área sin percatarse de la presencia de dicha pieza, lo que incrementa las interrogantes en torno al caso. Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles oficiales sobre el valor probatorio de esta evidencia.

Mientras continúan las labores de búsqueda, familiares de la niña expresan su preocupación por la falta de información. El pasado 9 de enero se informó que la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, asumiría de manera directa la investigación; sin embargo, parientes de la menor aseguran que no han tenido contacto con ella ni han recibido actualizaciones claras sobre el avance del proceso.

“Yo estoy como el primer día, no sé nada”, expresó el abuelo materno de Brianna, Braulio González, quien afirmó mantenerse a la espera de cualquier información que pueda surgir.

Por su parte, la abuela materna, Ana María Rosario, indicó que recibió la visita de la titular de la Dirección Nacional de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia, Olga Diná, quien acudió a la vivienda para recoger pertenencias de la menor, aunque sin ofrecer detalles sobre la investigación.

Los familiares también denunciaron que desde que se trasladaron fuera del lugar donde ocurrieron los hechos, se ha reducido la comunicación con las autoridades, lo que ha aumentado la angustia y la incertidumbre.

La madre de la niña, Jéssica González, aseguró que mantiene la esperanza de que su hija esté con vida. “Dicen que la enterraron, pero mi corazón me dice que ella está viva”, expresó, al tiempo que pidió que no se detenga la búsqueda. También manifestó dudas sobre las versiones que señalan a dos familiares como principales sospechosos, alegando que no se les han mostrado pruebas concretas.

En medio del proceso investigativo, unidades caninas del FBI y de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL) de la Embajada de Estados Unidos se han integrado a las labores de rastreo, reforzando los esfuerzos de la Policía Nacional.

Las autoridades reiteraron que continuarán las investigaciones y las labores de búsqueda hasta esclarecer el caso y dar con el paradero de la menor, mientras la comunidad permanece en vilo a la espera de respuestas.