Dormir menos de 6 horas por noche no solo provoca sueño y agotamiento durante el día. Diversos estudios han demostrado que la falta de sueño también puede afectar la memoria, el estado de ánimo, el sistema inmunológico e incluso aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes. Sistema inmunológico Mientras dormimos, el cuerpo realiza procesos importantes de reparación y recuperación. El cerebro organiza información, el corazón reduce el esfuerzo y las defensas del organismo se fortalecen. Por eso, cuando una persona duerme mal constantemente, puede sentirse más irritable, distraída y con menos energía para realizar actividades diarias. Otro dato curioso es que el cuerpo produce más hambre cuando se duerme poco. Esto sucede porque se alteran hormonas relacionadas con el apetito, haciendo que aumenten los antojos de azúcar y comida rápida. Muchas personas creen que el cansancio se resuelve solo con café, pero el sueño sigue siendo fundamental para la salud física y mental. Los especialistas recomiendan que los adultos duerman entre 7 y 9 horas diarias, mantengan horarios regulares para acostarse y eviten usar pantallas justo antes de dormir. Pequeños cambios en la rutina pueden mejorar notablemente la calidad del descanso y el bienestar general. Navegación de entradas SNS se posiciona con más de 51.8 % de valoración positiva en encuesta Gallup y fortalece transformación hospitalaria Ministro de Salud Víctor Atallah anuncia nombramiento de 1,115 enfermeras