Santo Domingo.– Las afirmaciones del ministro de Industria y Comercio, Eduardo Sanz Lovatón, sobre la supuesta estabilidad de los precios en la canasta básica han provocado opiniones divididas entre consumidores, comerciantes y sectores políticos.

En distintos mercados populares de la capital, como Los Ríos y Cristo Rey, ciudadanos aseguran que los alimentos continúan subiendo de precio, lo que les obliga a ajustar sus presupuestos para poder cubrir lo esencial. Algunos reconocen ligeras bajas en productos específicos, como el plátano, pero sostienen que el costo general sigue en aumento.

Comerciantes también reportan un impacto negativo, señalando que el alza en los precios ha reducido las ventas y el flujo de clientes, afectando la rotación de productos.

Desde la oposición, dirigentes políticos contradicen la postura oficial y advierten que la situación podría agravarse si se mantienen las condiciones internacionales actuales. A esto se suman preocupaciones del sector empresarial sobre el impacto en la economía de los hogares.

Por su parte, el Gobierno defiende las medidas aplicadas para enfrentar el contexto global, asegurando que han sido efectivas para evitar incrementos significativos en los productos básicos.

Ante este escenario, consumidores y comerciantes coinciden en la necesidad de reforzar las acciones para garantizar la estabilidad de los precios de los alimentos esenciales.