El Ministerio Público solicitó una condena de siete años de prisión contra Elizabeth Silverio, acusada de ejercer ilegalmente en el área de la salud mediante un centro terapéutico sin autorización.

La acusación también incluye una multa de 50 salarios mínimos, el decomiso de evidencias y la revisión de la medida de coerción para imponer prisión preventiva, alegando riesgo de fuga y la gravedad de los hechos.

Según el órgano acusador, la imputada se hacía pasar por neurocientífica y psicóloga sin contar con títulos válidos ni autorización legal, utilizando documentos falsificados para ganar la confianza de familias con niños con autismo.

Las investigaciones determinaron que realizaba evaluaciones, diagnósticos y terapias sin respaldo profesional, lo que habría provocado daños a los menores y retrasos en tratamientos adecuados.

Además, se comprobó que el centro operaba sin permisos y con fines lucrativos, generando ingresos a partir del engaño a padres que buscaban ayuda especializada para sus hijos.

El tribunal cerró los debates del caso y fijó la lectura de la sentencia para el 14 de abril de 2026, donde se decidirá el futuro judicial de la acusada.