Los precios del petróleo registraron un fuerte repunte luego de que aumentaran las tensiones entre Estados Unidos e Irán, tras nuevas amenazas del presidente Donald Trump que enfriaron cualquier expectativa de desescalada en Oriente Medio. El mercado reaccionó con nerviosismo ante el temor de que el conflicto militar se prolongue y afecte aún más el suministro energético global.

El barril de petróleo WTI, referencia en Estados Unidos, llegó a subir más de un 11%, cerrando en 111.54 dólares, mientras que el Brent del mar del Norte aumentó un 7.78%, hasta los 109.03 dólares. Además, el llamado “Dated Brent”, referencia física de entrega inmediata, superó los 140 dólares, alcanzando su nivel más alto desde 2008, según reportes citados por Bloomberg.

La tensión se intensificó luego de que Trump asegurara en un discurso que en las próximas semanas devolvería a Irán “a la Edad de Piedra”, aunque también afirmó que Estados Unidos está cerca de cumplir sus objetivos estratégicos. Sus declaraciones fueron interpretadas por analistas como un factor que agravó el conflicto en lugar de abrir una vía de distensión.

En respuesta, el ejército iraní prometió ataques “devastadores” contra Estados Unidos e Israel, elevando aún más la preocupación internacional. A esto se suma el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía clave por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, lo que representa una amenaza directa para la estabilidad de los mercados energéticos.

Ante este panorama, representantes de unos 40 países exigieron la reapertura inmediata del estrecho y advirtieron sobre posibles nuevas sanciones contra Irán. Mientras tanto, crece la presión internacional para que el Consejo de Seguridad de la ONU tome medidas, en un contexto donde el encarecimiento del crudo vuelve a poner en alerta a la economía global.