El recorrido por las Siete Iglesias es una de las tradiciones más significativas de la Iglesia católica durante la Semana Santa, realizada luego de las celebraciones del Jueves Santo. Esta práctica consiste en que los fieles visitan varios templos para orar ante el “Lugar de la Reserva”, donde se expone el Santísimo Sacramento, como símbolo de acompañamiento a Jesús en el momento en que inicia su pasión antes de su muerte.

Según explican creyentes y miembros de grupos de liturgia, esta costumbre representa el momento en que Jesucristo oró al Padre en medio de su angustia, pidiendo que se apartara de él el cáliz del sufrimiento. Los feligreses, a través del silencio, la oración y la meditación, recrean espiritualmente ese acompañamiento, como una muestra de amor, fidelidad y cercanía con Cristo en uno de los episodios más dolorosos de su vida.

La tradición comienza tras la Misa de la Cena del Señor, celebrada el Jueves Santo, en la que se conmemoran el lavatorio de los pies, la institución de la eucaristía y el sacerdocio. Luego de esta ceremonia, las parroquias preparan un espacio especial donde se reserva el Santísimo, y durante la noche los grupos religiosos se turnan para permanecer en oración, mientras muchos creyentes recorren varias iglesias en señal de devoción.

El Viernes Santo, las actividades continúan con la Veneración de la Cruz y la Oración de los Fieles, celebradas tradicionalmente a las 3:00 de la tarde, hora en que se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús. Más tarde, los fieles salen a realizar el viacrucis, una manifestación pública de fe compuesta por catorce estaciones que evocan el camino de Cristo hacia el Calvario y su sacrificio por la humanidad.

La jornada litúrgica culmina con el Sábado Santo y la Vigilia Pascual, considerada la celebración más importante del calendario católico, para luego dar paso al Domingo de Resurrección. De esta manera, el recorrido por las Siete Iglesias se integra como una de las expresiones más profundas de la Semana Santa, manteniendo viva una tradición de recogimiento, reflexión y esperanza entre miles de creyentes en República Dominicana.