Santo Domingo.– El Día Nacional del Abogado encuentra a los profesionales del derecho en la República Dominicana enfrentando una profunda crisis institucional y condiciones de precariedad laboral, marcadas por divisiones internas, limitaciones económicas y cuestionamientos al funcionamiento del sistema de justicia.

El Colegio de Abogados de la República Dominicana (CARD) continúa afectado por conflictos derivados de procesos electorales anteriores, situación que ha fragmentado la representación gremial y debilitado la capacidad institucional para responder a las demandas del sector.

Diversos movimientos de abogados, entre ellos Renovación Gremial, califican el último año como un período de retroceso judicial, señalando el deterioro de servicios básicos, el estancamiento de los planes de pensiones, deficiencias en el seguro médico y la paralización de programas sociales como los proyectos de construcción de viviendas para profesionales del derecho.

Otros sectores de la comunidad jurídica también denuncian fallas estructurales en el sistema de justicia, así como serios desafíos en la aplicación del Nuevo Código Procesal Penal, lo que, a su juicio, impacta negativamente tanto en el ejercicio profesional como en el acceso efectivo a la justicia por parte de la ciudadanía.

En ese contexto, el presidente del Colegio Dominicano de Abogados, Trajano Vidal Potentini, hizo un llamado a la unidad de la clase jurídica nacional, al tiempo que reconoció las limitaciones financieras que han impedido ofrecer respuestas oportunas a las necesidades de los miembros del gremio.

Vidal Potentini sostuvo que el fortalecimiento del sistema de justicia dominicano depende directamente de garantizar un ejercicio profesional digno, libre de atropellos y con las herramientas necesarias para la defensa del Estado de derecho y la institucionalidad democrática.