Las mujeres dominicanas continúan ganando espacio en el sistema financiero nacional y ya representan el 48 % del total de personas deudoras, según revela el informe “Hacia un sistema financiero inclusivo y sostenible 2025”, publicado por la Superintendencia de Bancos.

El estudio destaca que este avance refleja una mayor confianza y participación femenina en los servicios financieros. No obstante, advierte que aún persisten brechas importantes, especialmente en el diseño y la oferta de productos financieros especializados para mujeres, a pesar de los esfuerzos institucionales en materia de inclusión.

De acuerdo con el informe, el 48 % de las Entidades de Intermediación Financiera (EIF) cuenta con políticas de igualdad de género, mientras que solo el 18 % ofrece programas de educación financiera dirigidos específicamente a mujeres. Asimismo, apenas el 20 % de las instituciones destina presupuesto para iniciativas con enfoque de género.

Aunque el 27 % de las entidades mantiene alianzas estratégicas y el 14 % posee certificaciones relacionadas con igualdad y buenas prácticas, únicamente el 14 % dispone de productos diseñados exclusivamente para mujeres, lo que evidencia un amplio margen para diversificar y adaptar las soluciones financieras a sus necesidades.

En términos de confianza, el informe señala que el 65 % de las mujeres manifiesta un alto nivel de satisfacción con su entidad financiera, mientras que más del 90 % de los usuarios, tanto mujeres como hombres, se declara satisfecho con los productos y el trato recibido.

El documento resalta, además, el papel clave de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) lideradas por mujeres, consideradas un pilar fundamental para la inclusión financiera y el desarrollo económico del país. Iniciativas como el Women Entrepreneurs Finance Code (WE-Fi Code) han posicionado a la República Dominicana como referente regional en esta materia.

No obstante, el informe identifica como principales barreras para estas Mipymes la falta de historial crediticio, las garantías insuficientes y la limitada información financiera. Frente a estos retos, las entidades financieras han puesto en marcha programas de capacitación, mentoría y educación financiera, orientados a fortalecer el empoderamiento económico de las empresarias y apoyar la digitalización de sus negocios.