Un proyecto de investigación de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), en Ecuador, fue seleccionado por Google para fortalecer el estudio del cambio climático mediante el uso de inteligencia artificial, convirtiéndose en una de las iniciativas escogidas a escala internacional por la empresa tecnológica.

La investigación formará parte de los proyectos que trabajarán con AlphaEarth, un nuevo conjunto de datos abiertos desarrollado por Google DeepMind, que permite analizar la cobertura terrestre con un nivel de detalle sin precedentes gracias a técnicas avanzadas de inteligencia artificial aplicadas a imágenes satelitales y datos ambientales.

El investigador principal del proyecto, Franz Pucha, calificó la selección como un reconocimiento relevante a la labor científica realizada desde la UTPL. Destacó que el respaldo de Google, como líder mundial en innovación tecnológica, valida la calidad del trabajo académico y de investigación que se desarrolla en la universidad ecuatoriana.

La iniciativa se basa en el uso de torres Eddy Covariance instaladas en bosques secos y húmedos del sur de Ecuador, con el apoyo de universidades alemanas. Estas estructuras, que superan los veinte metros de altura, permiten medir en tiempo real los flujos de carbono y vapor de agua, ofreciendo información clave sobre cómo los ecosistemas absorben o liberan gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono.

Según explicó Pucha, uno de los aspectos que despertó el interés de Google es la escasez de este tipo de datos en Ecuador y en gran parte de América Latina. Al combinar las mediciones obtenidas en campo con imágenes satelitales procesadas mediante inteligencia artificial, el proyecto demuestra que es posible generar estudios innovadores para evaluar la salud de los ecosistemas y su respuesta ante el cambio climático.

Con el apoyo de AlphaEarth, el equipo de la UTPL analizará los patrones de absorción y emisión de carbono en ecosistemas clave del país. En los bosques húmedos del sur de Ecuador, la actividad fotosintética se mantiene durante todo el año, mientras que los bosques secos atraviesan largos periodos sin hojas, lo que los hace especialmente vulnerables a eventos climáticos extremos.

En los últimos años, las alteraciones en los patrones de lluvias y sequías han modificado el comportamiento natural de estos ecosistemas, provocando que, en determinados momentos, pasen de capturar carbono a liberarlo, lo que contribuye al calentamiento global. Los resultados de esta investigación permitirán aportar evidencia científica para el diseño de políticas públicas orientadas a la mitigación y adaptación frente al cambio climático.