De motor electoral a expediente judicial. Uno de los apoyos políticos que resultó clave en las dos victorias electorales del entonces candidato presidencial Luis Abinader vuelve hoy al centro del debate público, pero bajo la lupa del Ministerio Público, al quedar vinculado a un presunto entramado de corrupción administrativa: el movimiento Sector Externo oLA. El nombre oLA, acrónimo de “Organización Luis Abinader”, estuvo coordinado a nivel nacional por Santiago Hazim, quien actualmente es señalado por el Ministerio Público como el principal imputado de una red que habría desviado más de RD$15 mil millones del Estado dominicano a través del Seguro Nacional de Salud (Senasa), institución que dirigió hasta su destitución en agosto de 2025. Hazim, de 59 años, jugó un papel activo durante las campañas electorales de 2020 y 2024, promoviendo la candidatura de Abinader y la imagen del Partido Revolucionario Moderno (PRM), tanto dentro como fuera del país. Además, impulsó a dirigentes que posteriormente pasaron a ocupar posiciones clave en la administración pública. El movimiento se proyectaba como una estructura política “poderosa”. En la campaña de 2020, Hazim figuró entre los principales aportantes económicos del PRM, con una contribución de RD$8.2 millones, lo que lo colocó como el séptimo mayor donante, según informes financieros del partido. Para las elecciones de 2024, oLA utilizó eslóganes como “La oLA del triunfo”, “El cambio sigue”, “Salud con Luis”, “oLA está en la calle” y “Poderoso Sector Externo oLA”. Incluso el propio Abinader incorporó el término en su discurso político al afirmar durante una caravana en Dajabón que existía “una ola a favor del PRM y su candidato” que garantizaría una victoria mayoritaria. Tras asumir la Presidencia en 2020, Abinader designó a Hazim como director de Senasa, cargo del que fue removido cinco años después en medio de cuestionamientos por un déficit financiero en la institución. Actualmente, el movimiento oLA es citado en al menos tres ocasiones dentro de las más de 500 páginas de la solicitud de medida de coerción presentada por el Ministerio Público en el marco de la denominada Operación Cobra, calificada como la investigación de corrupción más grave en la historia del país. En el expediente figuran otros nueve imputados. El director general de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, describió el caso como “el más siniestro y cruel”, al afectar directamente un derecho esencial como la salud. Por su parte, el presidente Abinader ha reiterado que no tolerará actos de corrupción y aseguró que una investigación ordenada por su Gobierno confirmó “fuertes indicios de actos graves de corrupción” en Senasa. Las investigaciones indican que el presunto esquema encabezado por Hazim no solo buscaba el desvío de fondos, sino también beneficiar económicamente a personas vinculadas al movimiento Sector Externo oLA. Una de las principales vías utilizadas habría sido el programa Nutrisalud, operado a través de la empresa Flavorheart Food Parts, así como otros planes como “Senasa Cuida de Ti”, dirigidos a suplir complementos nutricionales a distintos grupos poblacionales. Según el Ministerio Público, Flavorheart Food Parts recibió contratos millonarios pese a no contar con los permisos necesarios para ofrecer servicios médicos y nutricionales. El programa Nutrisalud, inicialmente diseñado para 55,741 afiliados del régimen subsidiado, terminó extendiéndose supuestamente a más de 350,000 afiliados de distintos regímenes, con el objetivo de extraer la mayor cantidad posible de recursos de Senasa. El expediente establece que la empresa recibió pagos por aproximadamente RD$1,606 millones, incluidos desembolsos bajo conceptos no definidos y servicios fuera de los planes regulares del seguro de salud. También se documentan vínculos personales y financieros con miembros del movimiento oLA, como el caso de Heidi Mariela Pineda, gerente de la empresa, y su esposo Manuel Enrique Ovalle Tapia, señalado como miembro activo y financista del sector externo. Pineda admitió su participación en los hechos y decidió colaborar con las autoridades. La investigación también revela que Ovalle Tapia recibió al menos RD$65 millones en menos de cinco meses desde la empresa, algunos pagos asociados al programa Nutrisalud. Además, el Ministerio Público sostiene que parte de los fondos habría sido utilizada para el pago de sobornos, incluyendo la compra de un reloj Rolex Daytona, valorado en más de US$80,000, que presuntamente fue entregado a Santiago Hazim como parte de las dádivas derivadas del esquema de corrupción. Navegación de entradas Rafael Alburquerque denuncia corrupción del gobierno del PRM en programas sociales Diputados aprueban en primera lectura proyecto de ley orgánica que crea la Dirección Nacional de Inteligencia