El Gobierno de Venezuela manifestó este lunes su rechazo a la designación del denominado Cártel de los Soles como organización terrorista por parte de Estados Unidos. A través de un comunicado, la Cancillería calificó esta acusación como una “infame y vil mentira”, asegurando que forma parte de una estrategia para justificar una intervención “ilegítima e ilegal” contra el país sudamericano.

Según la postura oficial, Washington estaría retomando una narrativa que, a juicio del Ejecutivo venezolano, responde al “clásico formato estadounidense de cambio de régimen”. En el comunicado, el Gobierno indicó que resulta absurdo dedicar tiempo gubernamental a desmentir acusaciones que consideran calumniosas. Además, destacó que el pueblo venezolano se mantiene “unido y cohesionado”, concentrado en la vida nacional y en el inicio de las festividades navideñas.

El rechazo se produce luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunciara la entrada en vigor de la designación del Cártel de los Soles como una organización terrorista extranjera (FTO). Esta agrupación, vinculada por Washington a altos mandos del Ejército y del Gobierno venezolano, ha sido señalada también por el Departamento del Tesoro, que en julio la incluyó como un grupo terrorista global especialmente designado (SDGT).

Pese a las reiteradas negativas del Gobierno venezolano, las autoridades estadounidenses sostienen que el Cártel de los Soles opera desde los años noventa y estaría conformado principalmente por militares de alto rango. La Administración de Control de Drogas (DEA) avanzó en estas investigaciones durante la década pasada, pero fue en marzo de 2020, bajo el primer mandato de Donald Trump, cuando el Departamento de Justicia reconoció formalmente la existencia de dicho cartel y lo vinculó a Nicolás Maduro y al dirigente Diosdado Cabello.

Venezuela instó a Estados Unidos a abandonar lo que calificó como una “errática política de agresiones”, afirmando que estas decisiones no contribuyen al combate real del narcotráfico y afectan a los pueblos del Caribe. Para Caracas, la acusación es parte de una nueva maniobra que, sostienen, fracasará como las anteriores. Mientras tanto, la controversia revive un debate que continúa rodeado de interrogantes sobre la supuesta estructura, liderazgo y operaciones del llamado Cártel de los Soles.