El dominicano Elly de la Cruz dejó claro en 2025 que no le gusta descansar. Disputó los 162 partidos de la temporada, convirtiéndose en el primer jugador de los Reds de Cincinnati en hacerlo desde Joey Votto en 2017. Sin embargo, dentro de la organización existe el debate de si esa exigencia constante afectó su rendimiento a lo largo del año.

El presidente de operaciones de béisbol del equipo, Nick Krall, reconoció que De la Cruz podría haber sufrido desgaste físico en la segunda mitad de la campaña. “Quizás se cansó hacia el medio de la temporada, y eso le pasó factura”, admitió, al tiempo que adelantó que el club evalúa cómo manejar mejor su carga de trabajo en 2026 para mantenerlo más fresco.

Ni una lesión en el cuádriceps ni la muerte de su hermana Genelis lo alejaron del terreno. Apenas perdió una titularidad durante la campaña, y fue por un vuelo cancelado tras regresar desde República Dominicana. En algunos juegos, el dirigente Terry Francona lo utilizó como bateador designado para reducirle la carga física, aunque el propio De la Cruz no estuvo muy conforme. “Le dije que sería un buen DH y creo que me soltó unas cuantas malas palabras en español”, bromeó Francona.

En lo ofensivo, el joven de 23 años bateó .264, con 22 cuadrangulares, 86 impulsadas y 37 bases robadas, además de disminuir su cantidad de ponches a 181, una mejora importante respecto al año anterior. No obstante, su poder disminuyó en la segunda mitad: apenas cuatro jonrones en sus últimos 83 juegos.

Defensivamente, De la Cruz volvió a liderar las Grandes Ligas en errores con 26, la mayoría en jugadas de rutina. “Tenemos que ayudarlo a ser más consistente”, señaló Krall, quien descartó un cambio de posición por el momento, manteniéndolo como campocorto titular.

Pese a los altibajos, los Reds confían en que con descanso programado y ajustes en su preparación física, Elly de la Cruz pueda sostener su energía y su explosividad durante toda la temporada 2026.