Cada año, decenas de miles de mujeres haitianas embarazadas cruzan la frontera hacia República Dominicana en busca de servicios de salud que no pueden obtener en su país, según reporta la organización humanitaria World Vision. De acuerdo con cifras del Servicio Nacional de Salud, unas 33,000 haitianas fueron asistidas en partos durante 2024. Aunque en 2025 la cifra ha disminuido debido a medidas migratorias más estrictas, miles de gestantes continúan llegando en busca de atención médica básica que garantice su bienestar y el de sus hijos.

Elicaury Bautista, directora de World Vision en República Dominicana, señaló que más del 40 % del sistema sanitario de Haití ha colapsado, lo que impide que las mujeres reciban una atención adecuada. A esto se suma la grave crisis de seguridad en ese país, donde más del 90 % de la capital, Puerto Príncipe, está bajo control de pandillas, según el director de programas de la organización en Haití, Lesly Michaud. Esta situación ha forzado a más de 1.3 millones de haitianos a desplazarse internamente o huir al extranjero, mientras cientos de miles de niños viven expuestos a la violencia y al reclutamiento forzado.

Las mujeres haitianas que logran llegar a territorio dominicano buscan atención prenatal, asistencia durante el parto y cuidados posparto. Sin embargo, enfrentan numerosos obstáculos, entre ellos el miedo a ser deportadas por su estatus migratorio irregular. Muchas evitan acudir a centros médicos o registros civiles, lo que pone en riesgo no solo su salud, sino también la nacionalidad de sus hijos, que podrían quedar apátridas. World Vision, junto con organismos internacionales, ha impulsado iniciativas de registro civil para mitigar esta problemática.

Bautista advirtió que las restricciones migratorias y la falta de documentación agravan la vulnerabilidad de las mujeres embarazadas. Explicó que la crisis actual debe servir como un punto de reflexión para crear nuevos mecanismos de cooperación internacional. Según dijo, es necesario que la comunidad regional e internacional no vea esta situación solo como un problema caribeño, sino como una crisis humanitaria que requiere respuestas coordinadas y sostenidas.

Finalmente, World Vision hizo un llamado urgente a fortalecer la cooperación multilateral y a garantizar derechos básicos como la salud y la vida tanto de las madres haitianas como de sus hijos. Con más de 36 años de trabajo en República Dominicana, la organización insiste en que proteger a las mujeres embarazadas migrantes no solo es un acto de solidaridad, sino un compromiso con la dignidad humana y la justicia social.