Haití enfrenta un nuevo brote de cólera que ha causado al menos 17 muertes desde septiembre, en medio de una grave crisis de violencia y desplazamiento interno. Más de 1.4 millones de personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares por el control de las bandas armadas, lo que ha agravado las condiciones sanitarias y facilitado la propagación de la enfermedad. Las lluvias esperadas en los próximos días podrían empeorar la situación. Los casos se concentran principalmente en el departamento del Oeste, especialmente en Pétion-Ville, una zona que anteriormente era considerada segura. Este rebrote representa un retroceso en los esfuerzos de contención, luego de que los casos de cólera se redujeran considerablemente tras el brote de 2022, que dejó más de 700 muertos. Haití ya había sufrido una epidemia devastadora en 2010, atribuida a la contaminación de un río por parte de cascos azules de la ONU, que provocó unas 10,000 muertes. Según el Ministerio de Salud Pública y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desde septiembre se han registrado 272 casos sospechosos, 42 confirmados y 17 fallecimientos. El representante de la OPS en Haití, Oscar Martin Barreneche, advirtió que el país atraviesa un momento de “particular vulnerabilidad” debido al colapso sanitario, la inseguridad y las lluvias, lo que podría provocar un aumento significativo de contagios. Las causas del nuevo brote incluyen la circulación activa de la bacteria Vibrio cholerae, la falta de acceso a agua potable y las deplorables condiciones higiénicas en los campamentos de desplazados. En Pétion-Ville, muchas personas carecen de servicios sanitarios y utilizan los ríos para sus necesidades básicas, lo que incrementa el riesgo de contagio. A pesar de ello, los centros de salud locales no cuentan con las condiciones necesarias para tratar adecuadamente los casos detectados. Ante este panorama, el Ministerio de Salud haitiano, junto a organismos internacionales, ha puesto en marcha un plan de emergencia que contempla la instalación de puntos de agua clorada y la posible apertura de centros especializados para el manejo del cólera. Las autoridades buscan contener el brote y evitar que se repita una crisis sanitaria de gran magnitud como la ocurrida en 2010. Navegación de entradas Moscú intensifica las redadas en busca de reclutas para el servicio militar obligatorio Maduro afirma que Venezuela posee más de 5,000 misiles antiaéreos para su defensa