Las autoridades de Florida ejecutaron este martes a Dennis Sochor, de 74 años, condenado a muerte por el secuestro y asesinato de Patricia Gifford, una joven de 18 años desaparecida en 1981. La ejecución, realizada mediante inyección letal en la Prisión Estatal de Florida, se convirtió en la décima del estado en lo que va de 2026. Sochor fue declarado culpable de estrangular a la joven luego de que ella rechazara mantener relaciones sexuales con él. Según los registros judiciales, confesó el crimen y admitió haber ocultado el cuerpo, que nunca fue encontrado. Además, cumplía una condena de cadena perpetua por una agresión sexual cometida en 1980. La ejecución se llevó a cabo tras una orden firmada por el gobernador Ron DeSantis y luego de que el Tribunal Supremo de Florida rechazara los últimos recursos presentados por la defensa del condenado. Organizaciones opositoras a la pena de muerte, como Death Penalty Action y Floridians for Alternatives to the Death Penalty (FADP), solicitaron suspender la ejecución y sustituirla por cadena perpetua. Alegaron que el caso se basó en el testimonio del hermano del reo y denunciaron presuntas irregularidades en el proceso judicial. También cuestionaron el uso de la inyección letal, al asegurar que puede causar un intenso sufrimiento debido a complicaciones como el edema pulmonar. Asimismo, criticaron el aumento del número de ejecuciones en Florida, al considerar que contrasta con la tendencia de otros estados estadounidenses, donde la aplicación de la pena de muerte ha disminuido en los últimos años. Navegación de entradas Sheinbaum niega que el Mundial influyera en la reducción de homicidios Ecuador incauta 10,000 cápsulas detonantes que presuntamente iban hacia Colombia