Santo Domingo.– A medida que se acerca el proceso electoral de 2028, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y la Fuerza del Pueblo (FP) han intensificado sus esfuerzos para fortalecer sus estructuras y consolidarse como la principal fuerza de oposición en el país.

La competencia entre ambas organizaciones se refleja en las constantes actividades de juramentación de dirigentes y militantes realizadas durante las últimas semanas. La Fuerza del Pueblo enfrenta cuestionamientos por la salida de algunos de sus miembros hacia las filas peledeístas, aunque sus dirigentes aseguran que, al mismo tiempo, continúan sumando nuevos integrantes en distintas provincias.

Desde el PLD sostienen que las juramentaciones no forman parte de una estrategia de captación específica, sino de un proceso de fortalecimiento y reorganización interna destinado a consolidar la estructura partidaria de cara a los próximos desafíos electorales.

Por su parte, el dirigente de la Fuerza del Pueblo, Bautista Rojas Gómez, minimizó la importancia de las salidas registradas y afirmó que la organización mantiene un crecimiento constante. Asimismo, consideró que el partido oficialista es el que enfrenta mayores dificultades debido a lo que describió como un supuesto debilitamiento de su militancia.

Durante el pasado fin de semana, las principales organizaciones políticas desarrollaron actividades masivas y encuentros con dirigentes en distintos puntos del país, evidenciando el inicio de una etapa de reorganización y posicionamiento político con miras a las elecciones de 2028.

Tanto el PLD como la Fuerza del Pueblo deberán definir sus liderazgos internos dentro del calendario establecido por la ley electoral, que fija como fecha límite el 3 de octubre de 2027 para la celebración de sus elecciones primarias internas. Mientras tanto, ambas organizaciones continúan librando una batalla política por convertirse en la principal alternativa al oficialismo en los próximos comicios nacionales.