Las autoridades de Nueva York desplegaron un amplio operativo de seguridad alrededor del Madison Square Garden con motivo del tercer partido de las Finales de la NBA y la visita del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El dispositivo fue coordinado entre la Policía de Nueva York y el Servicio Secreto.

Como parte de las medidas, fue cancelada una fiesta oficial de visualización al aire libre cerca del recinto, luego de que una actividad similar terminara el pasado viernes con 17 arrestos, nueve multas y dos agentes heridos durante incidentes protagonizados por aficionados.

Los asistentes al partido entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs deberán llegar con al menos dos horas de anticipación y no podrán ingresar con bolsas o mochilas.

Para compensar la cancelación del evento cercano al estadio, las autoridades habilitaron Bryant Park como nuevo punto oficial de reunión para los aficionados, mientras la ciudad se prepara además para recibir a miles de visitantes por el próximo Mundial de la FIFA que comenzará este mes en la región de Nueva York y Nueva Jersey.